Centro de Arte Curaumilla: un laboratorio de exploración e intercambio artístico – Claudia Guzmán

Sobre los acantilados del borde costero de la Región de Valparaíso se ubica el Centro de Arte Curaumilla, un espacio de experimentación donde el intercambio de lenguajes artísticos nacionales e internacionales se promueve a través de residencias y talleres que han reunido a más de quinientos participantes en una experiencia de inmersión personal en la cual espontáneamente aflora el aprendizaje y la creatividad.

En ese marco, la principal misión del Centro de Arte Curaumilla es fomentar y promover la formación, por eso los programas de residencia, workshops y mesas de trabajo apuntan al perfeccionamiento, la especialización y las experiencias de aprendizaje en el ámbito creativo y artístico. Quienes participan en los talleres tienen la oportunidad de compartir y conocer artistas y cultores de distintos orígenes y oficios.

El Centro de Arte Curaumilla (CAC) nace después de la estadía de su directora, la ceramista Marilú Rosenthal, en el Anderson Ranch Arts Center, uno de los más prestigiosos en Estados Unidos. Allí realizó ayudantías, impartió cursos y fue artista residente por seis años, tiempo durante el cual también aprendió sobre su modelo de gestión. A su regreso a Chile, y con el apoyo y orientación del Anderson Ranch, replicó la experiencia en la península de Curaumilla. Así, se implementó un modelo de gestión cultural fundamentado en la transferencia experiencial y de conocimientos a través de residencias artísticas, talleres y laboratorios.

 

Pasión por la cerámica

Desde su inauguración en 2006, el CAC se ha consolidado como un espacio de alto estándar a nivel mundial en la creación e investigación en cerámica. El primer desafío fue crear un taller de grandes dimensiones que contara con instalaciones especializadas para los procesos productivos de la cerámica, enfocados principalmente en la técnica y con una línea de formación utilitaria y escultórica, para la realización de residencias de artistas nacionales e internacionales.

La experiencia de los talleres ha sido exitosa: maestros de distintas procedencias destacan la calidad de la infraestructura como los hornos para la cerámica y la capacidad de gestión en la construcción de redes que han permitido que profesores y estudiantes de distintas partes del mundo generen un entorno de encuentro multicultural que comparte el arte como lenguaje común.

La Fundación Curaumilla cuenta con una amplia red de contactos con centros de arte en Estados Unidos. Específicamente tiene alianzas de cooperación con el Anderson Ranch Arts Center, con la Penland School of Crafts, con la Haystack Mountain School of Crafts y con el centro más importante en cerámica, la Archie Bray Foundation for the Ceramic Arts.

Esta red de cooperación ha permitido que varios artistas emergentes —que han participado de los talleres— sean invitados como ayudantes a centros en Estados Unidos, además de contar con la presencia de ceramistas norteamericanos, japoneses, coreanos y brasileños que han impartido clases en el programa. En enero de 2015 visitará el CAC uno de los maestros en cerámica más importantes de Japón, Ken Matzuzaki, junto a dos destacados artistas norteamericanos, Randy Johnston y Kinji Akagawa. Y en febrero se combinará la experiencia culinaria de un chef de Nueva York con el artista en cerámica utilitaria Peter Beasecker. El área de formación en cerámica del CAC ha logrado consolidarse y para 2015 se espera fortalecer el trabajo en fotografía, artes visuales y comenzar la implementación de programas en otras áreas.

 

Safaris creativos, residencias multiculturales

Bajo el concepto de “safaris de arte”, en verano se desarrollan talleres de inmersión de dos semanas de duración, en los cuales alrededor de 30 estudiantes alojan en carpas y tienen libre acceso a las instalaciones del centro, mientras que en invierno se concentran las actividades de los residentes en tres cabañas para alojamiento.

En cada uno de estos safaris se reúnen participantes de distintas partes del mundo y con variadas profesiones, generando un entorno multicultural que enriquece la experiencia. Así, el proyecto permite que exista una vivencia transcultural y transgeneracional al hacer trabajar en conjunto a artistas y artesanos de distintas regiones del país con artistas del resto del mundo. Esa misma transferencia es la que se busca al vincular a artistas consagrados con emergentes.

Los talleres apuntan a un público amplio. Si bien no es necesario ser un profesional de la cerámica, un nivel de conocimiento de la técnica es bienvenido. Normalmente en cada curso participan una o dos personas que, por primera vez, trabajan con cerámica. Los procesos de formación e intercambio también se fomentan en torno a la cocina, lugar donde los estudiantes y residentes comparten sabores y una experiencia culinaria que enfatiza los sentidos de Latinoamérica.

Energías renovables y autoabastecimiento energético

El entorno del Centro de Arte Curaumilla es esencial en la propuesta de aprendizaje que promueve. Su ubicación sobre los acantilados y la construcción de sus instalaciones, provoca experiencias que favorecen los procesos creativos. Lo aislado de su localización, y a su vez, la cercanía a la ciudad de Valparaíso, hacen que el CAC sea un espacio idóneo para combinar procesos de exploración personal y la posibilidad de relacionarse con la urbanidad.

La construcción del centro en la península de Curaumilla fue una decisión estratégica. Un territorio prístino y virgen en el cual no existen servicios básicos como electricidad, agua potable o alcantarillado. Esta ubicación geográfica favorece la generación de energías alternativas y, en ese sentido, el CAC busca también ser un modelo en el autosustento energético mediante el uso de tecnologías verdes. En efecto, cuenta con generadores de energía eólica, generación solar para la iluminación básica, un generador de respaldo, una planta desalinizadora de agua de mar para la producción de su propia agua potable, y otra de tratamiento de aguas servidas para ser reutilizada en el riego.

Su política de autosustentabilidad va de la mano con una amplia y directa participación de sus asistentes. El consumo de agua potable es un factor crítico, por lo que todos son protagonistas en el uso responsable de este recurso. De la misma manera se mantiene un permanente incentivo a reutilizar, reciclar, y reducir las materias primas que se utilizan desde la preparación de las comidas hasta los materiales de los talleres.

 

Las comunidades y el CAC

Las instalaciones del CAC están abiertas a la comunidad interesada en mejorar sus habilidades artísticas y el desarrollo de oficios productivos. Actualmente la fundación está desarrollando junto con el Centro de Extensión (Centex) del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes en Valparaíso, una de las áreas de producción de la Fábrica Puelegalán. Se trata de talleres de fabricación de piezas de cerámica utilitaria y decorativa para ser distribuidas entre las familias afectadas por el incendio ocurrido en Valparaíso.

Otro vínculo interesante que ha generado nuevas oportunidades con la comunidad es TED.[1]TED es una organización sin fines de lucro dedicada a las “ideas que vale la pena difundir”. TED comenzó como una conferencia de cuatro días en California hace 26 años, y ha crecido para … Continue reading El año pasado el CAC participó en la organización de las charlas TEDx Santiago y de un retiro de TED fellows que se realizó en Curaumilla, abriendo una nueva línea de trabajo relacionada con la innovación y el emprendimiento a través de laboratorios de juego. Su objetivo es trabajar la creatividad desde la abstracción, jugar y modelar con estos resultados, para aportar al mundo de la expresión artística y al desarrollo humano.

Así mismo, al estar ubicado a 25 km de Valparaíso el CAC tiene también la capacidad de influir en la comunidad de la industria creativa de la ciudad posicionándose como uno de los nodos de la red de plataformas creativas del país.

 

References
1 TED es una organización sin fines de lucro dedicada a las “ideas que vale la pena difundir”. TED comenzó como una conferencia de cuatro días en California hace 26 años, y ha crecido para apoyar a aquellas ideas que intentan cambiar el mundo por medio de distintas iniciativas.