Editorial – Observatorio Cultural

(…) y es penoso el hecho que el desacuerdo
con la vida se convierta en cultura

 

Reina María Rodríguez[1]Palabras de aceptación del Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, Santiago, Chile.

Desde sus inicios el proyecto editorial de Observatorio Cultural se ha hecho una serie de preguntas respecto del valor —y necesidad— de hacer de las artes y la cultura un objeto de investigación y estudio. Es decir, un campo de trabajo legítimo para la construcción de conocimiento, la innovación metodológica y el facilitar nuevas formas de trabajo para la transformación, el desarrollo y la inclusión.

De este proceso hemos conocido y aprendido sobre las reflexiones contemporáneas del sector. Por ejemplo, el análisis del giro de ser un espacio de inclusión y encuentro hacia un lugar de tensión, crítica y diferencia; o bien, el debate que distingue el cambio de un paradigma de desarrollo cultural hacia uno de cultura para el desarrollo, donde confirmamos el desafío de pensar al campo cultural y a nuestra institución (CNCA) más allá del diseño de programas, fondos y políticas sectoriales, sino más bien situada en el centro de una política de Estado, donde lo cultural permearía el ejercicio de la función pública bajo una serie de principios simbólicos, territoriales y afectivos que aportan a la construcción de un país de entendimiento.

Los contenidos publicados en Observatorio Cultural nos han enseñado también a pensar nuestros contextos. Reubicando y desplazando la forma en que los medios y los métodos tradicionales nos dan cuentan de los mismos. Al ocupar lugares de crítica, representación y mediación, la cultura y las artes ofrecen un potencial de invención que hoy es estudiado por disciplinas como la ciencia, el urbanismo o la economía y reconocido por su rol de prevención de escenarios complejos tales como la salud mental, el conflicto social y el medioambiente. Lo último cobra, nuevamente, especial relevancia por los excesos de violencia que somos testigos día a día desde todas direcciones del planeta.

Hemos sostenido que más que ser una plataforma de difusión y encuentro, este es un proyecto cultural en sí mismo. Avizoramos en qué medida este espacio podría albergarse y ampliarse desde el Consejo hacia el proyecto de un nuevo Ministerio. El desafío de esta pregunta consiste en pensar de qué forma la institución da espacio para observarse desde dentro sosteniendo la crítica y la discrepancia y ser, a la vez, una herramienta de rigor para diseñar y articular nuestros contenidos, conocer los nuevos debates y apoyar en la innovación de la política pública.

La selección de artículos para esta publicación especial impresa n°25 de Observatorio Cultural, expresa de forma clara nuestro esfuerzo por alcanzar esos objetivos.

References
1 Palabras de aceptación del Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, Santiago, Chile.