Sobre los datos, su levantamiento y el proceso de elaboración de estadísticas culturales

A lo largo del tiempo la elaboración de Estadísticas Culturales. Informe Anual1 ha permitido ir consolidando series de datos que, en la medida que se ha logrado identificar con mayor claridad las distintas fases de los ciclos y dominios, han incrementado las posibilidades de robustecer los análisis existentes. Asimismo, la búsqueda por lograr perfeccionamientos metodológicos y procedimentales para validaciones, han permitido reducir el error asociado a este tipo de levantamiento.

En este sentido, si bien una característica fundamental de los datos que el Informe Anual reúne es la de aspirar a ser un cuerpo heterogéneo, pero organizado, de estadísticas basadas en registros administrativos, la publicación de estos es el resultado de la participación voluntaria de las instituciones informantes para la difusión de información convenida como pública, datos que originalmente fueron construidos buscando responder necesidades de gestión propia, por lo que las posibilidades de esta tarea refieren a la profundización en dimensiones de lo existente y disponible, y no de la exhaustividad del o los campos culturales —cuestión igualmente necesaria, por cierto, pero ante la cual esta publicación solo aspira a ser complementaria—, lo que convierte a la pertinencia y calidad de los datos en una preocupación primaria y persistente.

 

La calidad en la producción de los datos

A continuación se destacan algunas dimensiones generadas desde la Oficina Europea de Estadística (Eurostat), para contar con un estándar de calidad de los datos: relevancia, exactitud, oportunidad y puntualidad, accesibilidad y claridad, comparabilidad, coherencia (Cepal, 2003).2 Es importante destacar que ellas están incluidas en las acciones que el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) implementa, en tanto servicio estadístico, para garantizar la calidad de los datos producidos, no solo en su dimensión de precisión, sino también teniendo en cuenta la óptica de los usuarios.

a. Relevancia: Un producto estadístico es relevante si satisface las necesidades de los usuarios. De esta forma, para evaluar la relevancia es necesario conocer:

  • Los tipos de usuarios y su clasificación.
  • Una descripción de las distintas necesidades.
  • Los principales resultados relacionados con las encuestas de satisfacción de los usuarios.
  • El seguimiento de la evaluación de la satisfacción de los usuarios.

b. Exactitud: Refiere a la proximidad entre el valor final estimado y el verdadero valor poblacional desconocido. Para evaluar la exactitud de una estimación es necesario conocer:

  • Errores de muestreo.
  • Errores ajenos al muestreo, que incluyen:
    • Errores de cobertura (sobrecobertura, infracobertura, etc.).
    • Errores de medida.
    • Errores de procesamiento (codificación, depuración, etc.).
    • Errores de falta de respuesta. ‐ Errores de modelos asociados.

c. Oportunidad y puntualidad: La oportunidad se refiere al lapso entre la entrega de resultados y el período de referencia. Por su parte, la puntualidad se relaciona con la diferencia que puede producirse entre la fecha real de disponibilidad de los resultados y la fecha en que según un calendario deberían haber estado disponibles.

d. Accesibilidad y claridad: La accesibilidad se relaciona con las condiciones físicas en las que los usuarios pueden obtener los datos: dónde y cómo pedirlos, tiempo de entrega, política clara de precios, formatos de disponibilidad, entre otros. La claridad, en tanto, se refiere a la información que acompaña los datos: textos explicativos, documentación, gráficos, mapas, otros. En este sentido, el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, junto al INE, revisan de forma permanente los marcos lógicos de lo informado y la legibilidad de las tablas, de manera de facilitar que los usuarios comprendan la información publicada, incluyendo capítulos descriptivos que orientan líneas de lectura de los datos que tienen más incidencia en cada sector cultural.

e. Comparabilidad: La comparabilidad se vincula con la medición del impacto provocado por diferencias en la aplicación de conceptos y definiciones estadísticas cuando se realizan comparaciones de datos entre áreas geográficas, dominios diferentes o distintos períodos de referencia. Para evaluar la comparabilidad se puede distinguir:

  • Comparabilidad geográfica.
  • Comparabilidad en el tiempo (períodos de referencia claros).
  • Comparabilidad entre campos.

Estadísticas Culturales. Informe Anual privilegia la comparabilidad en el tiempo —ya en 2011, el Anuario de Cultura y Tiempo Libre abordó una recopilación comparativa de ocho años (2003-2010), mientras que en el 2015 la publicación Estadísticas Culturales. Informe Anual 2014 realizó un análisis comparativo de cuatro años (2011-2014)—, por lo que, en el presente Informe, y para fines meramente descriptivos, se ha privilegiado la comparabilidad bianual y quinquenal, con el objetivo de conocer los principales incrementos o descensos de los indicadores asociados a los sectores culturales.

f. Coherencia: La coherencia de los datos estadísticos está dada por su idoneidad para ser combinados en forma fiable de diferentes maneras y para distintos usos, tanto si proceden de una fuente única como si se originan en investigaciones estadísticas de diversa naturaleza. Para lograr coherencia en los levantamientos de datos estadísticos es necesario:

  • Facilitar a los informantes la forma de proporcionar los datos.
  • Llevar a cabo foros de diálogo productores-usuarios. En este sentido, las mesas técnicas que se han realizado para el mejoramiento de la publicación, deben desarrollarse de forma periódica.
  • La realización de auditorías a diferentes niveles para conocer las diversas fallas que se pueden producir en las diversas fases que comprende la realización de una investigación estadística.

Asimismo, para establecer procedimientos estructurados y buenas prácticas en la producción estadística es importante considerar el entorno institucional —que considera, principalmente, los aspectos deontológicos y profesionales para garantizar la mayor calidad posible, teniendo presente los recursos necesarios para los procedimientos estadísticos y reforzando los compromisos de confianza asociados— y los procesos estadísticos —es decir, una metodología sólida que responde a un diseño estadístico que considera procedimientos adecuados, asegurando que exista un conjunto de normas que aseguren un comportamiento ético, una gestión responsable, la calidad adecuada a los beneficiarios y un impacto social positivo— (Izquierdo y Gómez, 2012).

En conclusión, las estadísticas deberían satisfacer las necesidades de los usuarios (relevancia); reflejar la realidad en forma precisa y fidedigna (exactitud, precisión y fiabilidad); difundirse oportuna y puntualmente (oportunidad y puntualidad); y presentarse de forma clara, comprensible, a través de una difusión adecuada y conveniente. Asimismo, se debería permitir el acceso a ellas de forma imparcial, con una orientación de apoyo (accesibilidad y claridad) y ser coherentes a nivel interno, a lo largo del tiempo y comparables entre regiones y países (coherencia y comparabilidad).

 

Etapas para obtener los datos de Estadísticas Culturales. Informe Anual

Cada año el INE y el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio buscan mejorar las estadísticas con la revisión de las metodologías y la documentación de los procesos de producción estadística. Derivado de la revisión metodológica, los procesos de mejora pueden consistir en la inclusión de nuevos informantes de las estadísticas de esta publicación, en un procedimiento que involucra diversas etapas, de manera que la información entregada se enmarque en los protocolos establecidos para asegurar la calidad del dato.

La identificación y selección de informantes comienza con una evaluación de la estadística que se busca representar, la necesidad de información y los datos que existen en cada dominio cultural, lo que considera identificar a organizaciones que tengan registros metódicos y seriales para poder ser publicados en el Informe Anual. Dichos datos, en general, corresponden a registros administrativos institucionales.3

Posteriormente, se evalúa la existencia de datos que respondan a la necesidad de información existente y se contacta a las organizaciones con el fin de explicar los objetivos de la publicación y el trabajo que realizan tanto el INE como el Ministerio para conseguirlos, con la finalidad de programar las instancias de cooperación, que pueden ser desde reuniones de socialización de experiencias y registros a capacitaciones para organizar los datos con los que cuentan las distintas instituciones. Asimismo, y de ser evaluada positivamente la incorporación de datos de nuevos informantes, se calendariza la entrega de la información, para así contar con los tiempos suficientes para revisarlos, validarlos y generar las instancias de retroalimentación entre el informante, el INE y el Ministerio.

Paralelamente, se sostienen reuniones permanentes entre el INE y el Ministerio, mediante las cuales se organizan las tareas de cada institución y se implementan procedimientos para minimizar los errores de revisión y validación. El resultado final, tras aplicar diversos criterios de estandarización y validación de los datos, es un conjunto de tablas que conforman el centro de la publicación Estadísticas Culturales. Informe Anual.

 

Desafíos

Considerando lo anterior, es pertinente señalar que:

  • Dado el surgimiento de problemas de tipo genérico que son inherentes a las estadísticas, estas necesitan recurrentemente de la generación de protocolos de proceso y de la estandarización de la información para lograr acotar la incertidumbre,4 tanto instrumental como procesual, a partir de factores relacionados con los actores involucrados, así como de las condiciones externas. Para ello, al esfuerzo por mantener y mejorar la calidad de las estadísticas, se debe sumar una preocupación constante e incremental por mantener y mejorar la confianza de los usuarios en ellas, entendida esta como un dispositivo crucial tanto valórico —concebido como «buenas prácticas»—, como funcional y simbólico (por su incidencia en la usabilidad y la construcción de un sentido de lo colectivo respecto a lo cultural).
  • Los desarrollos estadísticos tienden a requerir regirse, técnica y políticamente, por criterios de independencia e integridad con respecto a unos principios comunes conocidos por todos y evaluados regularmente. En este sentido, los procedimientos estadísticos «deben desarrollarse, elaborarse y difundirse de modo independiente, sobre todo en lo que respecta a la selección de técnicas, definiciones, metodologías y fuentes que deban utilizarse, y al calendario y el contenido de cualquier forma de difusión» (Izquierdo y Gómez, 2012, p. 175).
 
Los principios del código de prácticas
Fuente: Izquierdo y Gómez, 2012, p. 168.

 

En cuanto a los métodos estadísticos y las buenas prácticas asociadas, es importante dar cuenta de ciertos elementos que son esenciales para este proceso y que se encuentran en la base del procedimiento de recopilación de información. En este sentido, la recogida de datos está sujeta a los siguientes principios:

  • Secreto estadístico: supone la prohibición de los servicios estadísticos de difundir los datos personales, cualquiera que sea su origen.
  • Transparencia: los sujetos que suministren datos tienen derecho a obtener plena información —y los servicios estadísticos obligación de proporcionarla— sobre la protección que se dispensa a los datos obtenidos y la finalidad con la que se recaban.
  • Especialidad: implica la exigibilidad de que los datos recogidos por los servicios estadísticos se destinen a los fines que justificaron la obtención de los mismos.
  • Proporcionalidad: criterio de correspondencia entre la cuantía de la información que se solicita y los resultados que de su tratamiento se pretende obtener (Izquierdo y Gómez, 2012, p. 178).

 

Bibliografía

Arribas, Carmen, Casado, Julio y Martínez, Antonio (2003). «Gestión orientada a asegurar la calidad de los datos en los institutos nacionales de estadística», en Segunda reunión de la Conferencia Estadística de las Américas de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe. Santiago de Chile, 18 al 20 de junio de 2003. Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Izquierdo, Gregorio y Gómez, Yolanda (2012). «Las buenas prácticas estadísticas: un enfoque institucional». Estadística Española, vol. 54, n° 178, pp. 161-195.